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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Séptimo Capítulo: (Nahuel)

Capítulo 7

NAHUEL



Habían pasado unas horas desde que hablé con Bella. No había parado de darle vueltas al por qué no me había ido todavía de Forks, todo estaba solucionado, ya no había peligro… ¿Y si…? Si, tenia que ser eso, pero… ¿en serio? Negué con la cabeza y me levanté enseguida del tronco donde estaba sentado. Empecé a correr hacia la cabaña de Edward y Bella. Necesitaba verla.

– ¿Qué haces tú aquí? – oí la voz de Jacob, a mitad de camino, mientras me barría el paso.

– He venido a ver a Nessie, ¿¡qué te importa!? – dije dirigiéndome hacia la puerta, otro dato a sacar a relucir de mi estancia con allí era que estaba más que irascible con él. No tenía por qué, pero lo estaba, y todo derivaba a lo mismo.

–Nessie está durmiendo, ya la veras mañana. O mejor… Nunca–dijo Jacob, acercándose a mí, amenazadoramente.

–¿Y por qué no te largas tú? El que sobra aquí eres tú, no yo. Tú no puedes estar con Nessie, puedes perder el control estando con ella y matarla, en cambio yo soy igual que ella, soy de su misma especie, somos únicos en el mundo. Es normal que ella sea mía.– Salté yo entonces sin poder evitarlo, me encontraba demasiado rabioso para ello, creo que me estaba poniendo celoso.

–¡Ni lo sueñes!–se abalanzó a mí y empezó a pegarme, pero yo no me corté y le devolví los golpes. Si quería luchar, yo también lo haría, tenía tanto derecho como él.

–¡Paraos ya!–gritó Edward interponiéndose entre la pelea.

De repente agarró de la camiseta a Jacob y lo echó hacia atrás.

–Jake, ¿estás bien?–preguntó Bella acercándose a Jacob, preocupada.

–Sí, no te preocupes Bells 
– la miró y sonrió.–No es por mí por quién te tienes que preocupar, sino por este estúpido.

–¡Tú has sido quien ha empezado la pelea!
– empecé a caminar hacia él, furioso. Había que ver, aún por encima de que era él, quién había comenzado todo esto, me quería echar la culpa. No debería de haberme impedido ver a Nessie en primer lugar. No tiene ningún derecho sobre ella.

–¡Nahuel!–Edward me impidió seguir caminando hacia él con su mano en mi pecho–¡¿Queréis dejar de comportaros como unos críos y comportaros como lo que sois, unos adultos?!

Aparté la mirada de Jacob y miré hacia el suelo… No podía aguantar que Jacob quisiera a Nessie, no a ella. Jacob tenía más posibilidades que yo, él estaba imprimado y Nessie tenía un fuerte vínculo con él. Odiaba que sólo pensara en él…


–Acompáñame Nahuel–dijo Bella posicionándose a mi lado. Fuimos caminando y nos paramos en detuvimos a mitad del bosque, lo bastante lejos para que no nos oyeran discutir, si no les interesaba.

–¿Qué te ha pasado? Tú no eres tan…–empezó a decir.

–La quiero–la interrumpí.–He pensado en lo que me dijiste y tienes razón. No sigo aquí por lo bien que se caza–sonreí–, si no porque…creo…La quiero.– Repetí –Y no me gusta tener que compartirla. Sé que ni yo, ni Jacob, ni siquiera Edward o tú, podemos elegir por ella. Pero odio tener que ver a Nessie tan feliz al lado de Jacob, no puedo…

–Entiéndelo, Nahuel. Jake está imprimado de Nessie, y es normal que quiera pasar tiempo con ella, la quiere demasiado y él está dispuesto a luchar contra ti, y contra quién haga falta. ¿Y tú? ¿Lo estás?– me preguntó ella procurando ser comprensiva dadas las circunstancias. Supongo que no debía de ser fácil saber que dos hombres hechos y derechos comenzaban a sentirse atraídos por tu hija, cuando esta apenas tenía la mente puesta en chicos.

Estuve a punto de contestar, cuando de repente me vino un olor a vampiro pero no era ningún olor familiar. No, estaba casi seguro de que ese olor no pertenecía a ningún Cullen sino a otra persona…

sábado, 19 de septiembre de 2015

Cuarto Capítulo (Nahuel)

Más tarde que pronto, os dejo el siguiente. Esta vez le toca a Nahuel, el chico dulce de la saga. ^-^

Capítulo 4

NAHUEL

Observé a Jacob salir por la puerta con odio. ¿Por qué tenía que apartarme de Renesmee siempre? Nada más cerrar la puerta tras de mí, miré a la niña deseando acercarme de nuevo a ella. ¿Podría hacerlo? Ella en cambio miraba la puerta algo confusa, más no tardó mucho en girar el rostro hacia mí.
—Nahuel, te reclaman— murmuró Bella sonriente al advertirlo. Me acerqué con rapidez a coger a Renesmee —Llévate-la a dar una vuelta por el bosque, que tengo que hablar con Alice. — Me pidió.
Asentí, sonriendo. Me encantaba pasar momentos a solas con ella, eran tan especiales… Ella todo el rato me hacia preguntas, curiosa, y yo las respondía, sin perder la sonrisa de la cara en ningún momento.
—Vamos pequeña—dije mientras la cogía en brazos. Murmuramos un “adiós” a la vez y empezamos a reírnos. Salimos por la puerta en dirección al bosque.
Renesmee no paraba de preguntarme cosas con su extraño y fascinante don. Todo acerca de mi vida antes de venir a Forks.
“¿Comías comida humana?”
—Claro, hay cosas que están muy ricas. Deberías acostumbrarte a comerla, en vez de beber sangre— Le dije con una sonrisa. Ella soltó un rotundo “no” y puso cara de asco. Me reí de ella— ¡Oh, vamos!, es mucho mejor. — Insistí
“Es mucho mejor la sangre, reconócelo”
—Bueno, vale, quizá si. Pero…—me callé al ver la mirada de asesina que me echó la niña — Veo que no te voy a poder convencer, ¿no? Que cabezota eres— murmuré. Las sonrisas me salían solas cuando estaba a su lado, y no lograba entender por qué.
Llegamos a pequeño claro. Estaba cubierto de césped, y algunas florecillas silvestres. A Reneesme se le iluminaron los ojos. La bajé al suelo, y ella empezó a andar, observándolo todo con atención.
Me acerqué a la flor que estaba más próxima a mí, y la corté. Luego, me senté en el suelo, dándole vueltas con la mano. Nessie se acercó a mí y me miro con una sonrisa.
—Toma, para ti— dije, ofreciéndole la flor. Ella sonrió aun más mientras la cogía. Luego, la olió— Es tan bonita como tu…— le confesé
No sé si me imaginé el rubor de sus mejillas en ese momento, pero se tumbó en el suelo, bocabajo, y no me dio tiempo a comprobarlo.
— ¿Qué te pasa? — Pregunté, parecía un poco abatida
— ¡Quiero ver a Jake! — dijo con tristeza. Al oír su nombre, me empezó a embargar un sentimiento de odio, el cual no entendía. “¡Pero si apenas lo conoces!” pensé para mi mismo confuso.
— Luego le verás pequeña, se pasará a verte —murmuré, con una sonrisa, intentando infundirle ánimos. Odiaba verla triste. 

—No te cae muy bien, ¿verdad que no? —Susurró, mirándome a los ojos, no contesté ¿Tan obvio era? — Tranquilo, yo os quiero a los dos — Añadió y yo le dediqué una sonrisa llena de ternura.
Intenté cambiar de tema, distraerla para que no pensase en Jacob. Me tumbé a su lado con ella y estuvimos hablando durante toda la tarde, y por suerte, el licántropo no salió otra vez en la conversación.

— ¿No crees que ya es hora de dejar de revolcarse por el suelo y volver a casa? —le pregunté, riéndome. Ya estaba anocheciendo. Ella asintió. Observé nuestras ropas, que estaban llenas de barro y me reí. Me levanté y luego recogí a Reneesme del suelo.
Al llegar a la casa, Jacob ya estaba allí. En cuanto entramos por la puerta, se acercó a nosotros y me la quito de los brazos. Quise replicarle, pero me contuve, por la niña.
Bella se acercó a mí. Tenía cara de preocupación. Me hizo una seña para que saliese fuera y accedí. La vampira salió tras de mi.
—Los Vulturis quieren a Reneesme— Declaró, tras varios minutos de silencio. La miré expectante, no comprendía porque me decía eso a mi, aunque debía admitir que la noticia no me sentaba nada bien. No quería que ella se fuera.
—Y… ¿por qué me lo cuentas a mi? —murmuré, un poco borde.
—Me vas a decir ahora que no te has ido ya porque aquí se caza bien, ¿verdad? — inquirió ella entonces lanzándome una mirada sospechosa. Me quedé en blanco. Nunca lo había pensando. ¿Por qué no me había ido ya? Ya había ayudado, no tenía nada más que hacer aquí…